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17 Cumbres con Empatía

17 cimas por alcanzar, más de 40.000 m de desnivel positivo acumulado. Un recorrido simbólico por toda España, uniendo deporte, salud y solidaridad.

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Investigación científica Salud Deporte inclusivo Enfermedades raras

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Publicado: 28 dic 2025

Dicen que la montaña enseña a respirar de nuevo. Cada paso en la altura recuerda el valor del aire, ese que muchas veces damos por hecho… hasta que falta. 


Este proyecto nace de una pérdida personal: la de un ser querido que luchó durante años contra la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica). Ver cómo el aire se convertía en un enemigo silencioso cambió para siempre la forma en la que veo la vida. 


Desde entonces, cada inspiración es un acto de gratitud, y cada cima, un símbolo de resistencia. “17 Cumbres con Empatía” es mi forma de rendir homenaje a esa batalla, transformando el dolor en propósito. Quiero que cada metro de desnivel sirva para ayudar a quienes hoy siguen luchando por respirar, apoyando la labor de la Fundación contra la Hipertensión Pulmonar (FCHP) y su inspirador proyecto EMPATHY.

El propósito general de la Fundación Contra la Hipertensión Pulmonar (FCHP) contempla la asistencia integral a enfermos y familiares, abarcando para ello diferentes objetivos sanitarios y especialmente el fomento de la investigación científica sobre la enfermedad y sus posibilidades de paliación y curación. Promueve la integración, facilita información y orientación a enfermos y familiares, fomentando la existencia de programas de investigación de la HP, su divulgación y gestión.

  • 02 feb
    17 cumbres con empatía 2/17. Alto de las Barracas (1.838 m. Comunidad Valenciana)
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    Los acontecimientos a lo largo de la semana hacen que los astros se vayan alineando para crear una ventana de oportunidad que facilite, en una aventura relámpago, que ascienda a una de las cumbres más amables del desafío. Eso sí, no sin dificultades ya que la montaña, por grande o pequeña que sea, siempre hay que respetarla y cumplir con sus reglas. 

    La ruta elegida parte desde La Puebla de San Miguel y enseguida gana altura para dejar la villa en la lejanía. De repente la pista se convierte en senda y la senda en nieve, hielo y soledad. 

    Esa soledad que atrapa al corredor de fondo. Esos momentos donde escuchas crepitar tus pasos en la nieve, ese ruido sordo y crujiente. Ese crujido que contrasta con el silencio general que provocan las nevadas, ya que la nieve acumulada absorbe el sonido del entorno. 

    Y ahí estás. En la más amplia blanca inmensidad. Sin un camino claro que seguir. Cargado de dudas y sin saber qué hacer cuando se presenten las dificultades en el horizonte. Cuando de repente te falta el aire. Como esa respiración cuando nadie más la escucha pero que necesitas para saberte vivo. 

    Pienso en la suerte de estar en la montaña en este momento. Pulmones del planeta, enormes lavadoras atmosféricas de aire que giran despacio, limpiando lo que abajo se ensucia. Inspirando en los bosques, expirando en las nubes.  Por un momento imagino que las montañas respiran por mí. Gracias a ellas, pienso, el mundo sigue vivo. 

    Y me acuerdo de Laia. Una luchadora que inspira a seguir adelante. Laia también piensa en el aire, pero de otra manera. Para ella no es una metáfora, es una barrera. Vive con una máquina que la acompaña como una sombra fiel, un pequeño pulmón artificial que le recuerda, a cada instante, que respirar no resulta fácil. Subir las escaleras de su casa es para ella, una cumbre. Realizar deporte no es posible.  Su cuerpo juega con reglas distintas. 

    Y en este laberinto de pensamientos consigo llegar a la cumbre. En ese momento de máximo esfuerzo solo sentía que el mundo se reducía a inhalar y exhalar, a sostener el ritmo para no romperme. Y allí está Laia sonriente. Ella también vive pendiente de ese ritmo. Solo que, en su caso, su carrera es quedarse quieta y seguir respirando.  

    Ese ritmo que vi perder en mi casa a pesar de pulmones metidos en mochilas o en forma de gigantes bombonas de esperanza. 

    Entiendo entonces que mi soledad no es tan distinta de la lucha de Laia. Ambos negociamos con el aire, cada uno a nuestra manera. Corro para sentir que estoy vivo; Laia respira para demostrarlo.  

    Y en ese encuentro, entre pulmones de carne, de máquina y de piedra, es donde descubres que avanzar no siempre significa ir más rápido, sino seguir, incluso cuando el aire cuesta. 

     

    Gracias a Laia por ser ejemplo, lección y vida. 

    Gracias a la FCHP por ser el pulmón del pulmón. 

  • 11 ene
    17 Cumbres con Empatía. Episodio 1/17. Peñalara (2.428 m. Comunidad de Madrid)
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    Esta es la historia de una bocanada. Esa que siempre llega sin pensar.

    Esta es esa historia de algo que se va apagando de forma casi invisible, de algo que obtenemos de forma automática, generosa, imperceptible. Hasta que poco a poco vas sintiendo que falta.

    La enfermedad llegó despacio, sin estridencias ni aspavientos. Al principio solo era cansancio. Luego, una leve presión en el pecho. Era la negación a pasear, a caminar un corto pasillo. Hacer las tareas cotidianas era un calvario y hasta ir a la cama se convertía en un esfuerzo titánico. Aún así, el aire seguía entrando. Lo que no sabíamos es que estaba aprendiendo a despedirse de él.

    Un día, la bocanada tardó más de lo normal. Cada vez se producia con más dificultad, raspando por dentro, como si los pulmones se hubieran vuelto estrechos, flojos, sin fuerza ni ganas. Cada vez fuimos entendiendo que su capacidad pulmonar se iba agotando.

    Con el tiempo entendimos lo que nadie nos enseñó pero intuíamos: respirar es un privilegio silencioso. Hacerlo sin esfuerzo es un privilegio que no pesa, que no se ve, pero que lo sostiene todo. Cada bocanada es un logro. Un milagro cotidiano que nadie celebra. Todos lo hacemos sin pensar, sin tener que pedir permiso a nuestro propio cuerpo.

    Y por eso me siento afortunado de poder hacer este tipo de retos donde siento que puedo respirar por aquellos que no pueden hacerlo con facilidad. Eso siempre me animó a seguir y a sentirme "millonario". Así comenzó esto y lo hice en casa. Donde otras tantas veces he subido para dar comienzo a todo esto. Esta vez ha sido especial por hacer una ascensión invernal. Con un frío helador y congelante. Aprendiendo y disfrutando por el Canal Central de Peñalara.

    Ya ha empezado. Ya hemos puesto la primera cumbre en el mapa y ahora toca seguir, sin perder el aliento.

    Ojalá algún día, al tomar esa bocanada sienta vida entrando sin pedir nada a cambio.

    A tí, que lees esto, GRACIAS por tu grano de arena.

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Comentarios (9)

Alberto

Hace 4 días

Ánimo Juan!! Sabes que cuentas con mi espada

Juan Antonio Cristóbal

Líder Hace 4 días

Cuento con más que eso. Tu manera de vivir las cosas, tu pasión por la montaña, tu inspiración, tu compañía en tantos momentos en las condiciones más extraordinarias, tu generosidad, tu amistad, nuestros caminos unidos, los viajes, la música, las risas, el puente medieval y tantas otras cosas. Por ser inspiración y guía en la montaña., gracias. Por todo esto y por muchas aventuras más. Siempre a mi lado. Gracias.

Ángel

Hace 5 días

Grande. Uno di noi

Juan Antonio Cristóbal

Líder Hace 5 días

Si alguien entiende de lucha por estas cosas eres tú. Ejemplo, coraje, solidaridad y corazón. Gracias por seguir el proceso y compartir el final. Uno di noi.

Rebeca

Hace 17 días

Qué bonito reto, a por ello!

Juan Antonio Cristóbal

Líder Hace 17 días

Muchas gracias por tu aportación. A por ello por ellos.

Club Baloncesto San Blas

Hace 23 días

Club Baloncesto San Blas

Juan Antonio Cristóbal

Líder Hace 23 días

Muchas gracias por este gran detalle. Un gran impulso. Cuando estás a punto de llegar a la cumbre y te falta el aliento empujones de este tipo son lo que hacen que no pares hasta arriba.
Detallazo por vuestra parte.
Agradezco mucho vuestra decisión. Agradezco que detrás de esto haya una parte de mí a la que quiero mucho y es parte fundamental de todo esto. Gracias hermano.

Raquel

Hace 31 días

🦗

María Teresa

Hace 32 días

Esto es solo una muestra más de lo grande que eres!!! Mucho ánimo y a por el reto. Aunque estoy convencida de que conseguirás todo lo que te propongas! Un abrazo grande.

Juan Antonio Cristóbal

Líder Hace 32 días

Muchas gracias por el ánimo y la aportación. No soy gran cosa y menos pegado a esas enormes cumbres. Si tengo voluntad y tesón que ayudarán. Papá siempre enseño a no dejar nada a medias. A por ello. Gracias

Alvaro

Hace 32 días

Vamos a por ello!

Juan Antonio Cristóbal

Líder Hace 32 días

Muchas gracias, Álvaro. Así será, con tu apoyo siempre hacia delante.

Laura

Hace 36 días

A por todas!!! Mucho ánimo que él te acompañará en cada paso y estará super orgulloso 💪

Juan Antonio Cristóbal

Líder Hace 36 días

Y a por todo lo más alto. Donde el me enseño a disfrutar y donde tengo un imborrable recuerdo de nuestras aventuras. Va por el. Ojalá pudiera sentir ese orgullo que dices. Muchas gracias por tu apoyo y aportación.

Noemi

Hace 36 días

¡¡A por ello Juan!! El camino lo harán tus piernas, pero la guía es tu gran corazón. Gracias por esta iniciativa

Juan Antonio Cristóbal

Líder Hace 36 días

Las piernas llevaran lejos a ese pequeño corazón. Que sin ser fuerte tiene buen motor. Gracias por estar ahí y aportar para esta buena causa.

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