En el marco de las actividades del C. E. Horitzó se presenta la Psicomotricidad infantil en medio acuático para niños con discapacidad. Está diseñada para todos aquellos niños y niñas de entre 0 y 6 años de edad, que sufren una disminución física, psíquica o sensorial, y que presentan un riesgo en su desarrollo global, tanto fisiológico como cognitivo.
Para poder entender de una forma correcta la justificación y los objetivos de este proyecto en el medio acuático, hay que comprender el concepto de la psicomotricidad, visto desde nuestra perspectiva:
“La psicomotricidad integra las interacciones cognitivas, emocionales, simbólicas, sensoriales y motrices en la capacidad de ser y de expresarse en un contexto psicosocial. El rol que ocupa es fundamental en el desarrollo armónico de la personalidad”.
La psicomotricidad en medio acuático supone una alternativa lúdica para el grupo de niños y niñas que se encuentran muy aislados a causa del vaivén de hospitales, médicos, exploraciones, especialistas, etc. a que se ven sometidos durante años y que les impide disponer de tiempo para su socialización, su desarrollo cognitivo y la práctica del juego.
La piscina ofrece un contexto totalmente distinto, un ambiente lúdico, donde el adulto se presenta en las mismas condiciones de vestuario que el niño (el bañador y el gorro de baño), en contra de la diferencia que se encuentra en el ámbito sanitario (la bata blanca). Y las ayudas técnicas que suele utilizar fuera del agua, no le van a ser necesarias cuando esté inmerso en ella. Por otro lado, el medio acuático presenta muchas otras cualidades beneficiosas añadidas al tratamiento:
- La flotación, que proporciona una sensación de falta de gravedad, es decir, el cuerpo pesa mucho menos. Este hecho favorece, tanto la falta de fuerza como la poca habilidad motriz en el momento de realizar un movimiento, de forma que se ven aumentadas las capacidades y destrezas para llevar a término cualquier tipo de actividad o movimiento que en el medio terrestre resultaría muy difícil o prácticamente imposible de realizar.
- La resistencia que provoca el trabajo en el medio acuático también es importante. Sin la utilización de complementos, se observa la complejidad para poder realizar cualquier acción. Ésta es una facultad que tiene el agua y que es muy interesante saber aprovechar para tonificar la musculatura del sujeto afectado por un problema muscular.
- La presión hidrostática que el agua ejerce sobre el tórax, mejora el trabajo respiratorio, que queda comprometido en muchos de los niños y niñas que participan en el proyecto. También mejora notablemente la circulación sanguínea.
- En este grupo de niños y niñas, el miedo a hacerse daño por una falta de autocontrol sobre su cuerpo hace que limite su experimentación motriz. En el medio acuático, en la situación de caída, se produce una amortiguación del cuerpo que reduce al mínimo el riesgo de lesión o de dolor por traumatismo.
- El trabajo en el medio acuático supone para el pequeño diversión y socialización.
Objetivos principales:
- Favorecer el desarrollo global del niño o la niña en todas las esferas que este hecho implica: física, cognitiva, emocional, social y afectiva.
- Proporcionar al niño o a la niña la oportunidad de disfrutar de una actividad lúdica en el entorno de sus propias posibilidades.
Objetivos secundarios:
-Estimular y guiar el potencial creativo y expresivo subyacente en el niño o la niña.
-Propiciar en el pequeño actos de iniciativa propia.
-Favorecer la comunicación y la interacción con el entorno.
-Prevenir posibles complicaciones derivadas de actitudes posturales incorrectas: equinismos, escoliosis, alteraciones en el patrón de marcha o deformidades articulares.
-Favorecer movimientos voluntarios y conductas autoestimulativas, frente a los que están estandarizados y estereotipados.
Número de beneficiarios de la actividad
Los beneficiarios directos de la actividad son 20 (8 corresponden al grupo de Terrassa y 12 al grupo de Rubí). Estas 20 plazas están siempre cubiertas e incluso suele haber una lista de espera de entre 2 y 3 usuarios para incorporarse a la actividad. Existe el proyecto de ampliar las líneas de fisioterapeutas, aunque dicho proyecto dependerá exclusivamente de criterios presupuestarios.
Calendario de actividades
Como ya se ha comentado, las actividades se realizan desde el mes de octubre de un año hasta finales del mes de junio del año siguiente, enmarcándose así en el curso escolar. Dichas actividades se realizan los sábados por la mañana en los dos grupos que están funcionando. Cada usuario tiene asignado un horario determinado, puesto que se trata de actividades individuales (1 niño = 1 fisioterapeuta). La duración de cada tratamiento es de 45 minutos. La primera terapia comienza a las 10 horas y cada fisioterapeuta podrá hacer un máximo de 4 terapias seguidas.
Infraestructura, recursos humanos y materiales
Como se ha comentado anteriormente, las personas que realizan las actividades son diplomadas en fisioterapia. Además, existe otra persona con igual formación, que ejerce las funciones de coordinación del resto de fisioterapeutas de los dos grupos en funcionamiento. Esta persona también se encarga de coordinar las evaluaciones, de dialogar con los familiares del niño o la niña y de cualquier otro trabajo relacionado con la coordinación y cohesión de la actividad.
Los recursos materiales necesarios para el desarrollo de las actividades son bastante reducidos (material específico para niños o niñas muy pequeños) y se limitan a material de flotación, pelotas, corchos, “manguitos”, planchas, juguetes para niños, etc.
En cuanto a las infraestructuras deportivas utilizadas, éstas son cedidas por los ayuntamientos o entidades de los municipios donde se realiza la actividad. Concretamente, se trata de la Piscina Municipal de Rubí del Club Natación Rubí, y de la Piscina del club Terrassa Esports de Terrassa.
Ocultar